Ambos se vieron a los ojos. En un principio, la petición del director general de correos, Montgomery Blair, enviado del presidente Abraham Lincoln, no le pareció tan extraña al encargado de negocios de México en Washington, Matías Romero, quien se había hecho buen amigo del mandatario estadounidense desde que lo conoció en enero de 1861. Romero visitó por primera vez al todavía presidente electo Lincoln en su casa en Springfield, Illinois, con la esperanza de un país a cuestas. La …
