Incapaz de contener la corrupción de sus más cercanos familiares y colaboradores, López Obrador utilizó el discurso de la corrupción contra sus oponentes. Fue pródigo al calumniar a intelectuales y periodistas blandiendo -Savonarola moderno- el hacha de su autopromulgada pureza. Ahora que sus hijos y él mismo son acusados de corruptos es momento de recordar que “con la vara que mediste serás medido”. López Obrador utilizó todo el peso del Estado para enlodar el prestigio de sus críticos. En lugar …
