En entregas pasadas señalé que la soberanía de México debe basarse en un principio de colaboración con el resto de las naciones, particularmente nuestro poderoso vecino del norte. Soberanía sin colaboración es aislamiento. También hemos señalado que la relación de algunas autoridades municipales o estatales, e incluso federales, con el crimen organizado no es ya una sorpresa para los mexicanos. De la complacencia nace la complicidad. Ahora el tema es si la persecución penal de las organizaciones criminales puede efectuarse …
