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Información para decidir con libertad

¡Qué bonito es Chihuahua!

Chihuahua encarna luchar y triunfar ante la adversidad. Es uno de los estados más productivos del país y el que más exporta a Estados Unidos. Chihuahua destaca por su fortaleza agropecuaria, minera y manufacturera; por su industria de alta tecnología; por la calidad de su fuerza laboral; por la formación de ingenieros y técnicos altamente capacitados, y por tener los niveles de formalidad laboral más altos del país. Mientras otras regiones siguen atrapadas en la dependencia del gasto público, Chihuahua es de los estados que menos depende de las transferencias federales.

Precisamente por eso, porque es un estado que valora el mérito, el trabajo y la posibilidad de salir adelante con el propio esfuerzo, Chihuahua también entiende la importancia de defender la educación y la salud de su gente. No fue casualidad que haya sido uno de los pocos estados que levantó la voz frente a las porquerías ideológicas de los materiales educativos impuestos por la llamada Nueva Escuela Mexicana. Tampoco es casualidad que Chihuahua se haya resistido a entregar su sistema de salud al desastre del IMSS-Bienestar. Mientras el gobierno federal desaparecía el Seguro Popular dejando a millones de mexicanos desprotegidos, su gobernadora Maru Campos decidió crear MediChihuahua para garantizar atención médica a quienes más lo necesitan.

Pero Chihuahua no solo es un estado productivo, es también un pueblo profundamente comprometido con la libertad. Aquí se defendió el voto cuando hacerlo implicaba enfrentar al aparato completo del poder. Para los chihuahuenses la libertad es un derecho inalienable.

Y quizá por eso Morena nunca termina de entender a Chihuahua. Porque Chihuahua es un estado que, aun enfrentando enormes retos sociales —incluyendo la dolorosa pobreza que persiste en la sierra Tarahumara—, sigue creyendo en la libertad individual, en el trabajo y en la dignidad de las personas. Es un pueblo que le ganó al desierto y que aprendió a prosperar en la adversidad. Morena, en cambio, representa exactamente lo opuesto: el paternalismo, el autoritarismo, la soberbia del poder y la idea de que los ciudadanos deben obedecer al gobierno y no al revés. Mientras la 4T idolatra al asesino y violador de Pancho Villa, la gente de Chihuahua agradece y reconoce las contribuciones democráticas de Luis H. Álvarez y Pancho Barrio.

Por eso fracasó la movilización del sábado pasado. Morena intentó imponer acarreados y camiones mediante una demostración artificial de fuerza. Fue indigno ver cómo trasladaron a personas desde regiones lejanas, aprovechándose de sus necesidades y carencias, para protestar por causas que muchos ni siquiera conocían. Chihuahua les respondió con dignidad, la libertad no se acarrea.

Lo ocurrido el sábado es también un mensaje esperanzador para México. Chihuahua no es la única región del país donde todavía se valora el mérito, la libertad y el esfuerzo personal. Poco a poco, el autoritarismo creciente de Morena encuentra más resistencia en una sociedad que no quiere súbditos, sino ciudadanos. Chihuahua demuestra que cuando se gobierna con responsabilidad, libertad y visión, sí hay otro camino para México.

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