La humanidad se encuentra en vilo. Las capacidades de la inteligencia artificial avanzan de forma exponencial, cada vez más autónomas y con mayor coordinación entre ellas, por lo que si no se generan límites regulatorios globales a su aplicación, en las manos equivocadas esto puede significar ataques a infraestructuras críticas de países enteros (como el agua, el transporte y la electricidad), el desarrollo de armas biológicas, o el hackeo de armas de destrucción masiva (armas atómicas o bioquímicas). Las advertencias …
