Acapulco, Gro.- El 16 de septiembre observé por televisión los discursos de los secretarios de Marina, Armada de México, del secretario de la Defensa Nacional, de la presidenta de México y luego el desfile militar. Al igual que millones de televidentes, atestigüé el paso y exhibición de armamento, vehículos, helicópteros artillados, “fuerzas especiales”, “fuerzas de élite”, con rostros pintados de negro (para dar temor), fuertemente armados y blindados. Una parafernalia para demostrar poder, fuerza, supremacía. ¿Pero, sobre quién? Porque sobre …
