Durante años, el combate al huachicol se convirtió en uno de los principales emblemas del obradorato. Las imágenes de tomas clandestinas, ductos perforados y pipas aseguradas ocuparon conferencias mañaneras, campañas institucionales y discursos oficiales. El mensaje que querían transmitir era que se estaba cumpliendo lo que AMLO había prometido en campaña: acabar con el huachicol. Querían posicionar la idea de que el Estado estaba recuperando el control sobre un negocio que durante décadas financió al crimen organizado. Hoy sabemos que …
