Hay países en los que, mientras no te metas con el poder, puedes decir lo que quieras. En los que se vive una permanente ilusión de libertad de expresión gracias a que hay un mínimo grado de apertura artística. Las masacres no se pueden reportar, los asesinatos se disfrazan de necesarios para mantener el orden y cualquiera que se atreva a alzar la voz en contra del líder máximo lo hace porque busca desestabilizar al gobierno. Estados en los que …
