En la entrega pasada hablé de la contradicción entre el universalismo consustancial al pensamiento de izquierda y una política de la identidad que acentúa las diferencias entre nosotros. Una política de izquierda contemporánea tiene que habérselas con ambas categorías: necesita hacer de su lucha una lucha universal y necesita reconocer las diferencias y atenuar los esquemas de opresión que pesan sobre ciertos grupos. Lo que me interesa recalcar es que ambas deben ir de la mano y hacerse de forma …
