Dicen que las elecciones no se ganan ni se pierden: se explican. Por lo pronto, el PRI festina que se llevó carro completo (lo cual es cierto); Morena acusa que hubo fraude (o sea, Drácula recomienda abstinencia sanguínea), y el PAN califica o, más bien, subestima el resultado como “anomalía”, es decir, el paciente tiene cáncer de pulmón, estómago y páncreas, pero el resto del cuerpo está de maravilla. Con esas salvedades, y lejos de las florituras estadísticas reservadas a …
