Llegaron los federales, pero no los nuestros, sino los del FBI. La detención, en la Ciudad de México, de James Wedding, es una ilustración de la reconfiguración de la seguridad en la región. Lejos de ser el punto culminante, es el inicio de una intervención más activa de las agencias estadounidenses en nuestro país. Más allá de la duda entre entrega o captura, lo interesante es que el FBI hizo notoria su presencia en el operativo, no solo porque el …
