La demografía mundial está pasando de manera acelerada de un vertiginoso crecimiento a un declive generalizado, con una tasa de fecundidad mundial en torno a 2.3 nacimientos por mujer, apenas por encima del nivel de reemplazo de 2.1. Más de la mitad de las economías mundiales experimentan actualmente una fecundidad inferior a la de reemplazo, lo que conlleva el envejecimiento de la población y la contracción de la fuerza laboral. El desplome de las tasas de fecundidad por debajo del …
