El gran Antonio Machado arranca su célebre Juan de Mairena con esta sentencia implacable: “La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”. En efecto, los enunciados descriptivos son verdaderos o falsos con independencia de quien los emita. Son los hechos, recordando a Bertrand Russell, lo que hace falso o verdadero a un enunciado. Escuché el discurso que Cayetana Álvarez de Toledo pronunció el pasado lunes 1 de junio, y en él identifiqué varios de estos enunciados. Eso me …
