Seguro que usted ya sabe que esta semana la OCDE presentó los resultados de la prueba PISA y que el desempeño de los jóvenes mexicanos fue históricamente bajo. Probablemente también vio que, mientras este hecho preocupa a algunos, para otros, tanto los resultados como la evaluación misma son objeto de descalificación. «No estamos de acuerdo con que una prueba estandarizada internacional defina la calidad de la educación en nuestro país», reaccionó, por ejemplo, la presidenta. En realidad, más que calidad, …
