Se acerca el 15 de septiembre. Las calles y los zócalos de todas las ciudades del país comienzan a vestirse de banderas y pendones patrios. La gente vive con cierto fervor nacionalista, haciendo planes para esa noche, pensando ya en los platillos típicos que se degustarán entre gritos y cohetes. Sin embargo, pocos saben que la verdadera grandeza de México no se gestó en una sola noche de septiembre. Pocos conocen que el pasado mexicano es todavía más glorioso de …
