Que este gobierno se compone en buena medida de los peores funcionarios que haya conocido México en su historia contemporánea –y quién sabe si no en toda–, es algo ampliamente sabido y documentado. Algunos de ellos en el mejor de los casos brillan por su mediocridad y servilismo, lo que los hace la mayor parte del tiempo invisibles, pero otros, que no son pocos, se han dado a conocer incluso a nivel internacional como corruptos insaciables o directamente como cómplices …
