Es urgente resolver la crisis de identidad de los hombres, pues su ausencia compromete seriamente la viabilidad de nuestra sociedad. La masculinidad no se puede definir como concepto, pero sí identificar en sus múltiples manifestaciones, entre las cuales se encuentra la paternidad vivida como donación, como oportunidad de amar en el cuidado, protección, acompañamiento y promoción del otro. Su opuesto es el paternalismo, esa acre actitud de superioridad moral que es en realidad una forma de humillación y desprecio. Todo …
