Para R.F. con todo mi cariño. En 1986, la que esto escribe comenzó con toda seriedad su vida nocturna de la mano de su madre y su tía, en pleno mundial de futbol. Todos los días había fiesta. En todos los semáforos nos bajaban a bailar. Así conocí el bar Perro Andaluz de la Zona Rosa. No recuerdo si según el calendario escolar ya estábamos de vacaciones, porque de todas maneras no fui. Solo recuerdo al día siguiente los chilaquiles …
