Imagine una escena común. Ocurre un robo. La primera patrulla llega en pocos minutos, habla con la víctima, ubica cámaras, pregunta a vecinos, identifica por dónde huyeron los responsables y quizá relaciona el hecho con otros ocurridos en la zona. Tiene información valiosa cuando la pista todavía está caliente, pero demasiadas veces ahí termina su participación: llena formatos, informa al Ministerio Público y vuelve a patrullar. Lo paradójico es que desde la reforma constitucional de 2008, el artículo 21 establece …
