Durante décadas, muchos intelectuales y críticos han descrito al futbol como el "opio del pueblo". La idea es sencilla. Los grandes espectáculos deportivos sirven para distraer a la gente mientras los problemas de fondo siguen ahí. Mientras millones discuten alineaciones, goles y arbitrajes, la inseguridad, la desigualdad y las crisis económicas continúan su curso. Hay algo de verdad en esa visión, pero no basta para explicar por qué el futbol ocupa un lugar tan importante en la vida de tantas …
