No creo que alguien haya considerado sorpresiva la detención del alcalde del municipio de Tequila, Jalisco, y algunos de sus funcionarios por estar relacionados con el crimen organizado. Quizá la diferencia radica en que a dicho sujeto se le ocurrió extorsionar o amenazar a empresas tequileras con operaciones trasnacionales y gran prestigio nacional. Ello implicó una atención al mayor nivel gubernamental para intentar generar una acción ejemplar. El debilitamiento de los municipios como órganos de autoridad política y jurídica real …
