Es cierto que los bisontes todavía pastaban, no se si en Nueva York, pero ciertamente en el Medio Oeste de Norteamérica, cuando en México ya se había fundado, por cédula real, la Universidad de México en septiembre de 1551. Lo cual se debe agradecer a la tan cuestionada (por nuestros políticos nacionalistas) Corona española, no a Miguel Hidalgo ni a “las niñas héroes”. Pero también es cierto que los bisontes seguían pastando allí cuando Estados Unidos nos arrebató la mitad …
