Los investigadores de OpenAI, mientras evaluaban dos modelos de IA pioneros, desactivaron temporalmente sus salvaguardas en un "sandbox" o entorno de pruebas “seguro”. Observaron que los modelos identificaron de manera autónoma fallos en el software de terceros, accedieron a internet e infiltraron la base de datos de la empresa de tecnología Hugging Face. La falla se extendió a otras empresas. Kenneth Rogoff, en su artículo "The Canary in the AI Coal Mine", publicado en Project Syndicate, compara la falla de …
