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Información para decidir con libertad

El reto de Somos Mx

Guillermo Valdés Castellanos

El reto de Somos MX, felizmente ya con existencia legal como partido político, es mayúsculo por los tiempos que viven México y el mundo. En primer lugar, no solo la democracia está debilitada y cuestionada, también lo está la política entendida como la actividad necesaria para hacerse cargo de los asuntos públicos (quienes se dedican a la política, es decir al servicio público, acaban poniendo lo público a su servicio). Que los partidos estén entre las instituciones más despreciables socialmente es simplemente un colofón natural de la debacle moral y práctica de la política y de la ineficacia de gobiernos electos democráticamente. ¿Cómo relegitimar, es decir cómo reconstruir la autoridad y la eficacia de la política y la democracia, desde una de las instituciones sociales con menor credibilidad?

En segundo lugar, la palabra, el discurso y la razón como instrumentos para conocer la verdad, aprehender la realidad y generar las conversaciones públicas que nos permiten construir visiones comunes y trabajar de manera conjunta en solucionar los problemas están trastocadas y desgradadas. La manipulación que generan las redes sociales, los discursos políticos que además de polarizar a las sociedades con visiones maniqueas, se sustentan en “los otros datos” por no decir en la mentira abierta y descarada; el auge de los pensamientos anticientíficos y conspiracionistas que no necesitan validación real ni racional son fenómenos que obstaculizan el diálogo y la búsqueda de acuerdos, tareas fundamentales de la política y la gobernabilidad. ¿Cómo contribuir a recuperar la razón y el sentido común en las conversaciones públicas, el diálogo sincero, el respeto por la verdad, los llamados a la unidad y no a la división y al odio?

En tercer lugar, a los grandes retos económicos y sociales de larga data (economías duales con poco crecimiento y escasa productividad, pobreza, corrupción, desigualdades, inseguridad y violencia etc.) hay que añadir nuevos desafíos de todo tipo, comenzando por los impactos descomunales (muchos negativos) que tendrá la IA en todos los órdenes de la vida hasta los nuevos reacomodos geopolíticos producto del conflictos EU-China, pasando por las crisis ambientales (agua, principalmente) que se avecinan producto del cambio climático y todo ello en un orden mundial cuyas instituciones multilaterales y el poco derecho internacional existente (las reglas de convivencia internacional) enfrentan una crisis preocupante.  Incertidumbre generalizada y permanente como horizonte de futuro.

Si Somos Mx pretende convertirse en una opción real de poder y no quedarse en un partido marginal necesita responder con mucha innovación, creatividad y seriedad esos tres fenómenos. La propuesta programática tiene que ofrecer soluciones viables y novedosas a los problemas que como país no hemos solucionado hasta la fecha, pero también a las problemáticas de este siglo (uso y regulación de la IA; desempleo por robotización, energías renovables, nuevas o inexistentes reglas mundiales, poderío de las empresas e IA, etc). Por eso, la propuesta tiene que ser un balance perfecto de lo local y lo global; la conjugación de políticas exitosas e innovación profunda. El ciudadano está preocupado por los servicios público, los baches, la corrupción y las extorsiones y quiere respuestas prontas y reales; pero el país no será viable si no tiene respuestas a los desafíos globales. 

Aunque elaborar una propuesta atractiva y novedosa es una tarea complicada, es el reto más sencillo, Somos Mx tiene mucho talento en sus filas y una enorme capacidad de convocatoria, por lo cual contará con los expertos y los mejores diseñadores de políticas públicas además de que tomará en cuenta la opinión y el sentir de los ciudadanos. Lo más difícil será ganarse la credibilidad, la autoridad moral y la confianza de los ciudadanos descreídos, apolíticos, escépticos; de los jóvenes que no solo desconfían de los partidos, sino que no han descubierto la importancia de la “república, es decir de los asuntos públicos. 

La promesa de que Somos Mx será un partido diferente se enfrenta al descrédito mismo de esa promesa. Morena con su “no somos iguales” que acabó convirtiéndose en “somos peores” está a punto de enterrar cualquier esperanza al respecto. Así, la tarea prioritaria y urgente que tenemos en Somos MX será lograr una congruencia estricta entre discurso y acción en el marco de los valores democráticos que son los únicos que generan legitimidad a la política: estado de derecho, división de poderes y respeto absoluto a las libertades y a los demás derechos humanos. 

Te invitamos a darnos el beneficio de la duda y a exigirnos esa congruencia.

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