En los últimos días, los círculos oficialistas más altos se han llenado la boca con el concepto de soberanía para negarse a responder las acusaciones contra Rocha Moya y el debate por el pasado mexicano que desató la visita de Isabel Díaz Ayuso. Si ya desde antes del escándalo de Rocha resultaba anticuada la insistencia en el tema de la soberanía, ahora parece francamente risible. Pensemos que no hace mucho, la presidenta Sheinbaum estuvo en España para participar en una …
