La solicitud del gobierno de Estados Unidos para extraditar al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto con otros funcionarios de su gobierno y el senador Enrique Inzunza, no es un episodio más en la ya larga lista de escándalos políticos en México, es un parteaguas. Un golpe directo al corazón del poder en Morena y una señal inequívoca de que lo que durante años dijimos desde la oposición, hoy adquiere dimensión judicial internacional. No estamos frente a rumores ni …
