“México 86. México 86. El mundo unido por un balón…” Y había fiesta todos los días. Literalmente. Bajaban gente a bailar en los semáforos. Sonaba el "Chiquitibum" en cada esquina mientras medio país se convencía de que los chilangos seguíamos vivos. Uno de los puntos de encuentro era El Perro Andaluz, en la Zona Rosa. Todo olía a cerveza tibia, cigarro y optimismo obligatorio. Repetíamos la bailada, sin demasiada gracia, de aquella escena inmortal del comercial de Carta Blanca. El …
