Saltillo, Coah.- Durante las últimas semanas, el Mundial dejó de ser solamente un torneo de futbol para convertirse en una emoción compartida. Desde el norte también se ha sentido. En Saltillo se ha visto en los restaurantes llenos, en las terrazas ocupadas, en las pantallas gigantes rodeadas de familias, en los niños jugando futbol mientras llega el siguiente partido y en personas que quizá nunca se habían visto celebrando el mismo gol simplemente porque decidieron ponerse la camiseta de México. …
