El Presupuesto de Egresos es el instrumento de política pública más importante que tiene un país. Ahí se decide qué hacer con los recursos que muchos aportamos mediante nuestros impuestos y, por tanto, cuáles son verdaderamente las prioridades nacionales. Un presupuesto sano debe tener flexibilidad. Si aumenta la inseguridad, debe ser posible destinar más recursos a policías y ministerios públicos. Si faltan hospitales, hay que poder construirlos. Si las carreteras se deterioran, hay que conservarlas. Educación, salud, infraestructura y seguridad …
