Guadalajara, Jal.- Cada vez está más cerca. En Jalisco no se han dejado de dilapidar recursos para recibir al mundo con estadios llenos, corredores turísticos impecables y campañas institucionales que prometen hospitalidad, modernidad y harta fiesta. La cuenta regresiva hacia el Mundial de Futbol avanza. Ya hay operativos especiales, hoteleros hambrientos de clientes y un sinnúmero de discursos sobre la derrama económica. Pero a la par de los detalles felices para acoger aficionados internacionales, el “estado más mexicano” tropieza con …
