En Brasil se impuso Flávio Bolsonaro en la primera vuelta y ahora es el favorito para ganar la presidencia. Este resultado arroja dos lecciones: una, que la izquierda demostró en pocos años que tiene buenos sentimientos y poca práctica de buen gobierno; y dos, que en América Latina la democracia funciona bajo la forma del voto de castigo. En México hemos experimentado los buenos sentimientos: Primero los pobres; abrazos, no balazos; barrer la corrupción de arriba a abajo; terminar con …
