El futbol se convirtió en el deporte más popular del mundo porque era accesible. No exigía grandes inversiones, equipamiento especializado ni membresías exclusivas. Bastaba una pelota, una calle, un patio o una cancha improvisada. Durante décadas, también bastaba una televisión para compartir un partido con amigos, vecinos o clientes. Sin embargo, algo cambió. El deporte más popular del planeta comenzó a ser administrado como un producto de lujo. ¿Cómo llegamos al punto en que una familia debe competir contra algoritmos …
