Cada año miles de jóvenes mexicanos viven el mismo drama: no fueron aceptados en la universidad o necesitan una fortuna para pagar una institución privada. La discusión inmediata suele ser exigir más lugares y construir más campus. Sin duda necesitamos universidades de calidad y ampliar las oportunidades universitarias mediante becas para quienes tienen aptitudes. Pero quizá estamos haciendo la pregunta equivocada. El verdadero problema es haber convertido a la educación superior en prácticamente la única escalera legal hacia una vida …
