Existe una forma de autoritarismo más sofisticada que el golpe de Estado. No llega con tanques. Llega con reformas. El mayor riesgo para una democracia ya no es que alguien viole la ley. Es que cambie la ley para que el abuso parezca legal. El Estado de derecho no desaparece del todo: se vacía por dentro mientras conserva su forma. El mecanismo se repite con precisión inquietante. Primero se identifica un contrapeso que incomoda. Después se construye una narrativa para …
