Cuba tendrá un capitalismo sin democracia. Una especie de modelo chino, pero montado desde las ruinas. La apertura económica anunciada por Miguel Díaz-Canel es la constatación de una derrota, pero a la vez la muestra de cómo la burocracia en el poder estirará la liga hasta donde se pueda. “Es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado”, dijo el presidente cubano. La reforma, que se impulsa en un contexto de máxima urgencia, consta de 176 propuestas y …
