La fórmula de la militarización de Culiacán es: 10 años de mandos militares en las corporaciones policíacas locales; muchos rondines y retenes de las Fuerzas Armadas federales, al mismo tiempo que mantiene a la policía municipal y estatal con escasa cantidad de elementos, mal pagados, mal equipados, mal capacitados y con los porcentajes más bajos de certificación policial y de aprobación de los controles de confianza, además de una fiscalía con los menores recursos financieros y humanos del país para …
