No sé qué pudo fallar. La primera parte del método ya está. Quien me ha leído en las últimas semanas ha recibido una propuesta razonablemente sólida para mapear los problemas públicos, desmenuzarlos, identificar a sus responsables y ordenar las acciones necesarias para resolverlos de manera colaborativa. Sin embargo, en la semana que termina, por más que busqué en La Aurora y en otros medios, no encontré señales de brotes espontáneos de organización vecinal, civismo o acción colectiva orientados a empezar …
