El nuevo régimen populista autoritario, autoría de la 4T, está plagado de contradicciones insalvables. En primer lugar, concentrar el poder en la Presidencia, eliminando la división de poderes y despareciendo los órganos autónomos; disponer de la procuración e impartición de justicia para atemorizar críticos y empresarios; convertir dogmas en políticas públicas, y dilapidar las finanzas públicas para satisfacer megalomanías, se contrapone abiertamente con la necesidad de una economía sólida y con tasas de crecimiento elevadas. Al eliminar el Estado de derecho, …
