El espectáculo bochornoso en el circo que han convertido a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, concretamente la ministra Estela Ríos, explicando el derecho a la propiedad, exhibe unos reflejos peligrosos. No sólo por la ignorancia, sino por la manera gelatinosa de defensa de la propiedad privada. Su conocimiento limitadísimo de las distintas acepciones constitucionales de propiedad, y el manejo facilón, para “cuarto-transformar” a la sala del Tribunal Constitucional mexicano, en una mesa de subastas. ¿No sabe qué …
