Un policía lleva horas de servicio. Apenas ha dormido, tiene problemas familiares y todavía recuerda aquella intervención en la que estuvo a punto de perder la vida. Frente a él, un ciudadano reclama y exige explicaciones. Tiene derecho a hacerlo. Pero el policía pierde el control, responde con insultos y termina utilizando la fuerza injustificadamente. Minutos después, el video circula en redes sociales. La indignación es comprensible. Un ciudadano ha sufrido un abuso y exige justicia. Del otro lado, un …
