Una carpeta puede quedarse años en un archivo sin que nadie lo note. Una orden de aprehensión puede no solicitarse. Un peritaje puede tardar “lo necesario”. Una línea de investigación puede descartarse sin explicación pública. Y casi nadie se entera. Porque la o el fiscal es “complicado”, porque hay aislamiento, porque “no comparte información”. No siempre es ilegal, pero sí es discrecional. Y en México ese margen se colocó en manos de fiscalías autónomas con una intención legítima: que la …
