La renuncia de César Jáuregui a la fiscalía de Chihuahua no cierra el caso. Lo abre más. El escándalo por la presencia de presuntos agentes de la CIA en un operativo estatal, y la muerte de dos de ellos en un accidente, ya dejó de ser una nota policiaca para convertirse en una crisis política, diplomática e institucional. Y aquí empieza lo interesante. Porque en México las renuncias rara vez explican algo. Casi siempre sirven para tapar algo, cortar una …
