Me persiguen los jueces, abogados y jurados. No en el sentido literal, afortunadamente, sino de una manera más teórica. Ya dije que estudiar derecho nunca fue una opción para mí, pero eso no evita que lleve buena parte de la semana dándole vueltas a ese tema. Es difícil querer a una disciplina que se basa en una falsa seguridad que presumen algunos abogados y que queda al desnudo con unas cuantas preguntas sobre qué podría pasar en un escenario o …
