El viento que apaga la tarde para dar paso a la noche soplaba en el estacionamiento. ¿Qué niño de seis años se acuerda de que su mamá le dijo que se pusiera la chamarra? Además, traía conmigo la bandera de las Chivas que me compró mi papá. Nada más importaba. En la entrada del estadio nos pidieron que dejáramos el palo de madera que hacía ondear el escudo de mi equipo en un bote que estaba junto al encargado de …
