Trasladar a Ernesto Ruffo Appel por tierra del penal del Altiplano, en Almoloya, Estado de México, a Ensenada, en Baja California, es uno de esos toques absurdos que envuelven, a veces, las decisiones del poder. Dicen que es el protocolo de la Guardia Nacional, pero parece deseo de humillación. Se está cumpliendo la orden de un juez, que cambió las medidas cautelares, para que el exgobernador pueda enfrentar su proceso desde su domicilio, pero se le obliga a viajar en …
