Los videos y fotografías publicados por Latinus de la ya expresidenta del INE, Guadalupe Taddei y sus hijos no tienen desperdicio.
Es la exhibición perfecta de cómo se gestiona la corrupción en la 4T: haz lo que quieras mientras no te cachen, y si te cachan, nosotros lo solucionamos.
Pero no sólo es París a los pies de Jorge Piñeda Taddei, es todo el mundo a los pies de Morena:
Londres a los pies de Marcelo Patrick Ebrard Ramos, hijo de Marcelo Ebrard, quien vivió seis meses en la embajada de México en Londres.
Tokio a los pies de Andy López Beltrán, el orgullo del nepotismo de AMLO.
Aspen y Houston a los pies de José Ramón López Beltrán. Jamás ha trabajado.
México a los pies de Gerry López Beltrán, degustando en los más caros y lujosos restaurantes de la CDMX.
Lisboa a los pies de Mario Delgado, Secretario de Educación.
Madrid a los pies de Ricardo Monreal, en el Hotel Villa Magna.
Italia y Francia a los pies de Gerardo Fernández Noroña, que sólo viaja en Premier.
No podemos omitir de esta lista de afortunados morenistas que viajan por todo el mundo, creyendo que lo tienen a sus pies: Layda Sansores, Mara Lezama, Enrique Vázquez, Alejandro Murat, Cuauhtémoc Blanco, Napoleón Gómez Urrutia, Malú Mícher, y un muy largo etcétera.
Cada vez que surge un escándalo alrededor de estos personajes clamamos de inmediato: ¡Qué renuncien! Creemos, inocentemente, que finalmente esa es la solución, pues el descaro y nivel de corrupción es intolerable ¿Eso cambia las cosas? No.
El problema subsiste porque no hacemos la crítica correcta y, por tanto, tenemos el diagnóstico equivocado.
Recordemos que una parte muy importante de la clase media (“fifí y aspiracionista”) que hoy está siendo aplastada por Morena, votó por AMLO, más por rencor al PRI que por un cambio de fondo en México.
Desde el primer día que llego AMLO al poder nos impuso a una caterva de políticos incompetentes (eso ya es corrupción), hambrientos de dinero y poder. El país le extendió a AMLO un cheque en blanco para que la 4T gastará nuestro dinero como mejor les diera la gana.
¿De verdad creemos que la renuncia de Taddei cambia algo en el INE? No, porque su renuncia al final se convierte en un premio de consolación; los delitos quedan impunes y el INE cada vez está peor.
Los ciudadanos no nos vemos como parte de la solución, y tampoco nos vemos reflejados como parte del problema. Una sociedad permisiva se convierte en cómplice de autoridades criminales.
A menos de un año de la elección intermedia, ¿Qué le vamos a exigir a los partidos de oposición, indolentes e irresponsables? ¿Le vamos a dar otro cheque en blanco a Sheinbaum y a la 4T para consumar la ruina de México? Nosotros, los ciudadanos, somos la solución de México, nadie más. ¿Qué tiene que suceder para que reaccionemos?
Pancho Graue
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