Una política de Estado en materia de seguridad nacional requiere considerar tres funciones esenciales: comprender con precisión el entorno, identificar amenazas reales y potenciales y articular respuestas coherentes a dichas amenazas. La reciente tragedia en Teotihuacán es la mejor evidencia de que no se había analizado el entorno, tampoco se tenía conciencia de las amenazas y vulnerabilidades potenciales de este sitio icónico y, en consecuencia, la respuesta ante la emergencia fue improvisada, segó vidas e imprimió un sello oscuro al lugar. …
