Las finanzas públicas del gobierno federal están enfermas, aunque la narrativa oficial insista en lo contrario. El síntoma más elocuente es contratar deuda para cubrir gasto corriente o para pagar los intereses sobre el saldo monumental acumulado en los últimos años. Un gobierno que se endeuda para pagar lo que ya debe no está consolidando sus finanzas, está agravando su padecimiento. Nuestra Constitución es inequívoca al respecto. En su artículo 73, fracción VIII faculta al Congreso para autorizar sólo los …
