El jueves pasado, en un solo acto, Morena exhibió su anatomía: incompetencia y desprecio por la ley, la educación, la niñez y las familias, especialmente los más pobres. Como todo populismo, dice lo contrario de lo que hace: “Primero los pobres”; “humanismo mexicano”... Hoy son consignas huecas. Gobiernan al revés: no ven en cada mexicana y mexicano un fin en sí mismo, un proyecto de vida que hay que impulsar. Por el contrario, en cada persona ven un medio —votos …
