...

Información para decidir con libertad

Bartlett, el hombre que traicionó a Salinas y a Cárdenas en una sola noche

Uno de los aspectos en que no se suele reparar es la traición de Manuel Bartlett en las horas posteriores a la elección de 1988.

El entonces secretario de Gobernación actuó en dos sentidos: dejó que corriera la especie de la caída del sistema, para ensombrecer el triunfo de Carlos Salinas de Gortari y, por otro lado, engañó a integrantes del FDN, animando sus esperanzas en una victoria de Cuauhtémoc Cárdenas.

En realidad, las confusiones provinieron de una idea absurda: la de prometer a los partidos que habría información casi inmediata para ir conociendo los resultados.

En una pequeña oficina del Registro Federal Electoral, que dirigía José Newman Valenzuela, se colocaron computadoras y teléfonos.

Todo estaba a cargo de Óscar de Lassé, un tipo arrogante que solo respondía a las instrucciones de Bartlett.

Al principio, la información fluyó, pero con el paso de las horas los datos empezaron a escasear y De Lassé decidió ya no seguir con la captura de datos. Cerró el changarro y que cada quién se arreglara como pudiera.

La inconformidad de la oposición, y en particular del PAN y de los representantes de Cárdenas, fue mayúscula y con toda razón.

No existía, en ese momento, la estructura técnica adecuada para el procesamiento de los datos, al menos de la forma como se ofreció, y por eso quedaron sembradas las dudas sobre aquella noche en que se cayó el sistema.

El secretario de Gobernación, astuto y calculador, le echó la culpa del desaguisado a Newman Valenzuela, cuando en realidad este último nunca tuvo ni el control ni la responsabilidad directa del conteo paralelo al oficial, que sí se realizó en los términos previstos por la ley.

Bartlett se salió así con la suya. Lejos de operar de la manera adecuada, ya que la organización de la elección dependía de él, optó por la venganza contra quien era su principal rival, el propio candidato del PRI.

Desde que Salinas de Gortari fue postulado por el PRI, algunos de sus asesores y confidentes cercanos hicieron ver el riesgo de que Bartlett permaneciera en una posición en la que no ayudaría, pero sí podría ser un obstáculo, como en realidad lo fue.

La polémica de la elección de 1988 nunca ha desaparecido; es más, vuelve a estar presente, pero los resultados quedaron ahí: Salinas de Gortari, 50.36%, Cárdenas, 31.12% y Manuel Clouthier, 17.07%.

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp