El columnista Héctor de Mauleón informó que esta reunión se dio luego de la detención de Fausto Corrales
El columnista Héctor de Mauleón informó que esta reunión se dio luego de la detención de Fausto Corrales

El periodista de El Universal, Héctor de Mauleón, informó que el pasado 24 de agosto se llevó un cónclave en el que participaron los hermanos Gonzalo y Andrés Manuel López Beltrán, y Daniel Asaf, jefe de la Ayudantía de la Presidencia en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Al restaurante Magazzino, ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México, llegaron los empresarios, Juan Domingo Beckman, de la tequilera José Cuervo, y Mauricio Garduño, uno de los perfiles más consolidados a nivel internacional.
El Universal, relata el columnista, recibió una serie de videos en los que se observa a las cinco personas mencionadas y en donde se puede ver que un mesero descorcha una botella de Sassicaia, un vino que cuesta entre 16 mil y 24 mil pesos.
De acuerdo con la crónica de De Mauléon, llegaron al lugar en cinco o seis camionetas repletas de guardaespaldas y estuvieron alrededor de cinco horas. Andrés Manuel López Beltrán lucía preocupado, apunta el periodista.
Además, recuerda que ese 24 de agosto el país se hallaba bajo la tormenta política que comenzó con la detención, el 19 de agosto, de Fausto Corrales Rodríguez, chofer y asistente personal del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, y testigo clave en el asesinato de este.
“Corrales había llevado a su jefe a la reunión en la que fue asesinado, la misma en la que el narcotraficante Ismael Zambada fue traicionado por uno de los hijos de "El Chapo" y en la que iba a estar presente, según una carta escrita por Zambada, el entonces gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya”, recuerda el periodista.
Señala la columna En Tercera Persona que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras 112 días de licencia, decidió regresar al cargo a solo unas horas de que la FGR detuviera a Corrales por haber fingido que Cuén había sido asesinado en una gasolinera, y no en la finca en la que se llevó a cabo esa reunión.
Esto ocurrió, relata, el viernes 21 de agosto, día en que la presidenta se reportó enferma. El retorno de Rocha Moya, apunta el periodista, cubrió el país de rumores, sobre todo cuando la misma presidenta declaró que no se había enterado de este regreso a través de las redes sociales.
Sheinbaum calificó el hecho como una imprudencia política y señaló, de manera contundente y al mismo tiempo ambigua, que ningún nombre podía estar encima del pueblo y de la nación, y cuestiona el periodísta: ¿A quién iba dirigido ese mensaje?
También, apunta que desde la Secretaría de Gobernación comenzaron los deslindes en cascada. Rocha Moya se quedó solo y a 32 horas de su extraña maniobra volvió a pedir licencia, esta vez de manera definitiva.
Ese mismo viernes 21, llegó a México el excontralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de dirigir una red de tráfico de huachicol manejada desde los altos mandos de la Marina, lo que, señala De Mauleón, encendió otra mecha.
Antes de abordar el avión que lo trajo de regreso, Farías había sostenido una reunión de dos horas con agentes del FBI: les entregó nombres y la manera de seguir la ruta del dinero.
Andrés Manuel López Beltrán, apunta el columnista, aparece mencionado en el voluminoso expediente como una de las cabezas ocultas de la red. Aquel día no era esta la única mala noticia para él. Acababa de trascender que Estados Unidos y la Secretaría de Hacienda investigaban una empresa fundada en Tabasco, y ligada con operadores de confianza del círculo de Amílcar Olán, uno de los más conspicuos integrantes del clan López Beltrán.
Para colmo, había trascendido también que Estados Unidos tenía grabaciones que involucran con el "Cártel Jalisco Nueva Generación" a otros de los miembros millonarios de la red de Andy.
Aunque las imágenes carecen de audio, apunta De Mauléon, es posible saber que uno de los temas que se tocaron en la reunión fue el de la detención de Fausto Corrales Rodríguez, ya que en un momento determinado Gonzalo López Beltrán mira su teléfono, y en la pantalla de este es visible la noticia que dio a conocer la vinculación a proceso de Corrales, y en la que aparece una foto de este,
El restaurante, agrega la crónica, se cerró solo para ellos. Después de varias horas, Gonzalo y Asaf se retiraron. Andy siguió bebiendo, fumando, conversando, y a veces observando algo que los otros comensales parecían mostrarle en una pantalla.
“Fue la reunión del clan. El cónclave de la Condesa, mientras afuera el país ardía”, finaliza el periodista.
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