Culiacán, Sin.- Sinaloa es una entidad que no tiene seguridad pública, tampoco su economía está en crecimiento. La sociedad está fracturada y llena de temor. Las calles y los comercios permanecen desiertos al oscurecer. El cierre de empresas y la pérdida de empleos ha llegado a niveles inadmisibles. La inversión privada nacional y extranjera ya huyó de la entidad. La inversión pública estatal y nacional están en su mínima expresión. Ante una prolongada crisis de verdadero terrorismo, el futuro luce …
