Imaginemos el siguiente escenario: el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya es extraditado, entregado en las escalinatas de una corte federal en California. ¿Regresaría la normalidad de la relación bilateral? La respuesta es no. Y entender por qué es entender el momento más peligroso que México está viviendo en décadas en su relación con Washington. La trampa de los precedentes opera con una lógica perversa: cada concesión mexicana no desmiente la narrativa del Estado capturado, la confirma. El mecanismo es …
