La aspiración de desarrollo implica no solo un mayor crecimiento de la economía, para ello es indispensable estabilidad en el ritmo de crecimiento, en las finanzas públicas y en la relación económica con el exterior. Asumir plenamente este tipo de equilibrios también puede tener consecuencias internas negativas, por lo que también hay que evitar que sobrepasen o limiten la capacidad de manejo de los gobiernos de la política económica y social.
El ejercicio de gobierno no puede dejar de lado el impulso de políticas que contribuyan a mejorar la distribución del ingreso, crear mejores oportunidades de empleo y salarios, al tiempo que se avanza en la garantía de cumplimiento de derechos como educación, salud, cultura, medio ambiente sano y justica, por ejemplo.
Desarrollo implica también vigencia plena de los derechos humanos, tanto civiles como económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA) y en esta combinación, el desarrollo de los países debería encaminarse hacia el fortalecimiento de la tríada: derechos humanos-democracia-desarrollo.
Esto no ha sido necesariamente así. Hoy prevalecen ejemplos de “desarrollo” con debilitamiento de las democracias. Países líderes en su dinámica económica, no son necesariamente más democráticos o garantes de los derechos civiles, económicos o sociales. India, China, Turquía y Polonia, países con diversos grados de concentración del poder, se caracterizan por dar certidumbre y garantías a la inversión nacional y extranjera, pero bajo el condicionamiento de participar y contribuir al cumplimiento de los objetivos y metas puntuales gubernamentales, como el surgimiento de nuevos sectores estratégicos, metas de formación de capital humano, empleo, producción o exportaciones.
El reto es cómo fortalecer el ejercicio democrático para establecer acuerdos y una cooperación funcional entre actores sociales y económicos, con el objetivo de consolidar mayores tasas de crecimiento, fortalecer capacidades productivas y sectores estratégicos que lideren el desarrollo y una inserción ventajosa en la economía global, con margen fiscal para financiar el gasto y la oferta pública de bienes y servicios que requiere la sociedad.
¿México cuenta con instituciones, voluntades, liderazgos públicos, privados, políticos, sociales, para establecer una cooperación funcional para el crecimiento con compromiso social para reducir pobreza y brechas de desigualdad?
Recomendar Nota
