En junio de 2024, antes de que tomara posesión la presidenta, 59.4 de los ciudadanos que habitan las 91 ciudades más grandes se sentían inseguros de vivir ahí. Dos años después, aplicada la “nueva estrategia de seguridad”, el porcentaje fue de 59.8.
Es información oficial de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) del INEGI. Las dinámicas delictivas varían entre las épocas del año por lo que la comparación correcta es entre periodos similares, en este caso, junio de 2024 con junio de 2026.
Entre junio de 2025 y junio de 2026, en 62 de las 91 ciudades no hubieron cambios en la percepción de inseguridad; en 6, aumentó y, en 23, disminuyó.
De las 23 donde se redujo, solamente en tres se presentó un cambio significativo, de al menos 30 por ciento del miedo.
La percepción de inseguridad en la zona metropolitana de La Laguna bajó de 42.5 a 28.1; en Torreón, de 44.3 a 22.5 y, en Cd, Nezahualcóyotl, de 64.9 a 41.3.
En Coahuila y Durango la política de seguridad es dirigida por los gobiernos estatales, los resultados no son propiamente federales.
En Cd. Nezahualcóyotl hay recuperación importante pero aún no es una tendencia sostenida porque de junio de 2024 a junio de 2025 subió el problema.
Durante la madrugada del 9 de agosto, un hombre fue asesinado a tiros en plena feria de Ciudad Lago, en Nezahualcóyotl, provocando un pánico colectivo.
El crimen organizado puede impunemente realizar las acciones que desee realizar donde quiera.
En Culiacán, puede impunemente asesinar a una persona frente a la fiscalía del estado, como lo hizo el 4 de agosto a las 20:15 horas.
En Tijuana, puede impunemente asesinar a un joven y dejar un cartel con amenazas, como lo hizo el 11 de junio en la colonia Sánchez Taboada.
En la Ciudad de México puede impunemente vender playeras piratas de la selección nacional durante el Mundial en la avenida Reforma y todos los cientos de mercados y tianguis a cualquier hora.
Puede extorsionar impunemente a la ruta 69 de transporte público que usa el pueblo del Estado de México que va a trabajar a la CDMX y realizar un ataque armado contra los vehículos, donde muere una niña de 10 años.
Las comparaciones estadísticas que hace la presidenta, incorrectas las más de las veces, no corresponden a la realidad que se vive en los territorios del país.
El pueblo sigue teniendo miedo y el crimen organizado no ha perdido el control en ningún lado.
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