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El costo de chatarrizar al INE

A estas alturas nadie puede llamarse a engaño, porque la degradación del INE era una situación previsible, teniendo en cuenta los perfiles de los consejeros que llegaron por medio de una tómbola, pero de un listado del que se excluyó a cualquier personaje sospechoso de independencia.

Era la instrucción que tenían los diputados de Morena y la cumplieron con creces.

López Obrador estableció una fórmula tajante: institución autónoma que no se pudiera desaparecer había que cooptarla y chatarrizarla.

Uno de los ejemplos más acabados es la CNDH, donde los edificios siguen en pie y los funcionarios acuden a sus oficinas con regularidad, pero es un elefante blanco, inservible ya para los propósitos para los que fue creada en los años 90 del siglo pasado.

Otro tanto, aún más grave, se puede decir del Poder Judicial que tiene como ejemplo de su deriva al pleno de la SCJN, donde las intervenciones de los ministros y ministras son, por decir lo menos, lamentables.

Y en el ámbito electoral se logró una carambola digna de mérito, en la que el INE y el TEPJF dejaron atrás las épocas en que gozaban de amplia confianza ciudadana. Es una desgracia, porque afecta a la democracia, pero también a los servidores públicos, capacitados y honestos, que han hecho toda una carrera en el sistema electoral y que son quienes, con dificultades cada vez mayores, sostienen a esas instituciones.

Pero en esta situación hay escalas, y lo que atañe a Guadalupe Taddei, presidenta del INE, es realmente preocupante.

Y es que no solo son las contrataciones bajo sospecha, sino un derrumbe de los referentes que hacen o hacían que las elecciones fueran dignas de confianza.

Lo más grave es que no se hará nada, porque a quienes tienen el poder el INE nunca les interesó, como no fuera como una escalera para acceder a posiciones.

Se engañan, sin embargo, si creen que los escándalos de Taddei y compañía no les afectarán, porque quien está en el poder debiera ser el más interesado en proteger al INE para que cada uno de sus triunfos electorales cuente con toda la legitimidad, como ocurrió hasta ahora.

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